Civil y Familia
Reclamaciones de cantidad entre particulares
- Un particular prestó dinero a un conocido y no se lo ha devuelto en el plazo acordado.
- Alguien pagó por adelantado un trabajo que nunca se llegó a realizar y quiere recuperar el dinero.
- Una persona necesita reclamar una deuda pequeña sin que el coste del procedimiento supere lo reclamado.
- Dos excompañeros de piso no se ponen de acuerdo en el reparto de una fianza y uno de ellos reclama su parte.
- Alguien vendió un coche de segunda mano y el comprador no ha terminado de pagar el importe acordado.
- Una persona adelantó dinero para una reforma que el otro particular se comprometió a devolver y no lo ha hecho.
No hace falta que el importe sea grande para que merezca la pena reclamarlo: un préstamo entre conocidos que no se devuelve, un anticipo por un trabajo que nunca se hizo, o un gasto compartido que una de las partes no ha pagado, son situaciones habituales entre particulares.
El procedimiento monitorio es, en la mayoría de los casos, la vía más ágil: basta con acreditar la deuda mediante cualquier documento —un correo, un mensaje, un recibo— para que el juzgado requiera de pago al deudor, sin necesidad de un juicio completo si no se opone.
Antes de dar el paso judicial conviene valorar la relación coste-beneficio: en deudas pequeñas, un requerimiento extrajudicial bien redactado a veces resuelve el asunto sin llegar a los tribunales, y siempre deja constancia por si hace falta después.
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